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MARÍA, SEÑORA DE NUESTRO CAMINO.

El camino para hacer un blog tampoco es fácil.

Amigos,
Escribo ya camino del aeropuerto para empezar mi viaje.
En un principio pensé que configurar el blog sería complicado, pero una vez todo hecho ya iría rodado. Pero me equivocaba. Montado el blog queda lo más difícil, escribir. Tres Dias me he pasado pensando, y no se me ocurría nada. Le pregunté a un amigo periodista cómo lo hacía el, y me dijo que con «inspiración» . Así que volvemos a lo de siempre, como en cualquier actividad de la vida para hacer un blog también toca confiar en el Espíritu Santo, que te inspire. Decidí confiar, y como no, la inspiración ha llegado.

Amor de madre.

Esta mañana volvía de Madrid. He disfrutado dos Dias con mi madre (¡cuánto me quiere!) y de mi sobrina y mi hermana (¡cuánto quiere mi hermana su hija!) venía yo pensando eso, cuando me he fijado en una construcción a la izquierda de la carretera. Era una mezcla entre el Alcázar de Toledo y el Escorial. Me ha llamado la atención. A los 5 minutos he parado a tomar un café. Me ha atendido un señor encantador que me ha preguntado de dónde era yo, al decirle que de Tarragona me ha dicho que ellos también también tienen ruinas romanas en Segóbriga (el pueblo más cercano a la estación de servicio) y me ha dado una tarjeta donde salían las ruinas. Y cuál es mi sorpresa cuando en la misma tarjeta veo el edificio de antes. Resulta que es el Monasterio De Santiago Apóstol de Uclés.
A estas alturas estaréis pensando ¿y esta friki porqué me cuenta esto? Pues mira, al leer sobre el monasterio en internet me ha llamado la atención la advocación de la Virgen a la que en él se rinde culto la Virgen de LAS ANGUSTIAS. ya empieza esto a encaminarse, ¿no? Así que me he montado en el coche pensando en las Angustias de la Virgen, en sus siete dolores, en todo lo que debió sufrir como madre que era. Amaba a Jesús tanto como mi madre me quiere a mí, tanto como mi hermana quiere a su hija… y todo ese Amor se tornó en sufrimiento inmenso.
Andaba yo en estos diatribas internas cuando pensé que había cogido la salida a Valencia. Pero resulta que me encuentro en un camino «rural» ( por llamarlo de alguna forma). Era una calle, con casas derruidas a los dos lados, la verdad he me dio un poco de yuyu. Iba a dar la vuelta cuando de repente me fijo en el edificio que tenía justo al lado, una pequeña iglesia, una poco cascada pero parecía que las puertas las tenía cuidadas, eso quiere decir que se abren y se cierran. No tuve la suerte de que estuviera abierta. Pero si busqué en internet dónde estaba, Casas viejas, y cómo se llamaba la Iglesia, LA ENCANRANCIÓN.
Proseguí mi viaje pensando en las ANGUSTIAS de la Virgen y en la ENCARNACIÓN del Hijo De Dios, en la relación entre ellos. En cómo sin Angustias, sin dolor a los pies De la Cruz de su hijo, la Encarnación no habría tenido ningún sentido para nosotros. Me estaba rayando mucho, así que puse el CD.

La canción.

Terminó la canción que estaba sonando, y comienzó la siguiente. Y …. ooooooooooo!!!!!!!!! No me la esperaba. Una canción preciosa a la Virgen. ¿Os acordáis de hace dos posts, cuándo os hablaba de la «confirmación de la llamada»? Ese día, volviendo de la reunión donde se repartieron los papelitos escuché esta canción, no por primera vez, porque hacía semanas que tenía el CD, pero por primera vez le presté más atención. Desde entonces se podría decir que me he obsesionado con esta canción (cantarla a todas horas, tocarla y tocarla con la guitarra) Y ahora de nuevo, la canción. Pero esta vez con un sentido muy especial, ya que en los dos momentos cúlmenes de la canción… adivinad de qué se habla. Pues si, efectivamente de la ENCARNACIÓN y de LA ANGUSTIA de la Virgen a los pies De la Cruz.
Para que luego digan que Dios no habla. En este caso con la canción me estaba diciendo que no, que no me estaba rayando, que efectivamente durante mi camino a Valencia quería que meditara sobre eso.

La meditación. ENCARNACIÓN Y ANGUSTIAS

Pensando en el monasterio me acordé de un artículo que leí ayer (Enlace) sobre la devoción de los primeros Cristianos a María madre De Dios. Debía ser tal el poder que esta devoción tenía desde los primeros tiempos, que hasta a Santiago el Mayor (recordad el nombre del monasterio) se le apareció mientras todavía seguía viva, concretamente en Zaragoza, si, la VIRGEN DEL PILAR.

María fue la primera en decirle que sí a la acción del Espíritu Santo. María confió ciegamente en Dios, y Dios actuó en ella. Gracias a esta entrega, sin reservas, de la primera Sierva De Dios se produjo la Virginal Concepción, la ENCARNACIÓN. María fue el Arca del Nuevo Testamento, el vaso sacro que contuvo a Dios en su seno, el Santo Grial de carne y hueso que muchos, torpemente, se empeñan en buscar en otra María. No podríamos tener mejor ejemplo, mejor luz para alumbrar nuestro camino  ni mejor manto bajo el que cobijarnos. Los primeros Cristianos lo sabían y seguro le pedían intercesión.
Nuestra María tenía tal confianza en Dios, que aunque le doliera el corazón, aunque se le rompiera en mil pedazos, aunque se le clavaran 7 dagas, nunca desesperó. ¿Cuántos de nosotros, por un contratiempo infinitamente menor, perdemos La Paz y se la hacemos perder a los demás, quejándonos sin parar? Poniendo un ejemplo muy tonto. ¿Qué pasaría hoy en día si en una boda se acaba el «drinking»? Pues María, con tranquilidad, confió en la acción De Dios por medio de su hijo. A los pies De la Cruz, María sufrió hasta el extremo, lloró desconsolada, pero nunca perdió la confianza en Dios.

Os invito a escuchar la canción, y a meditar sobre estas realidades durante vuestros caminos este verano. Porque María quiere ir con vosotros, metedla en el equipaje, visitadla en vuestros destinos. Llevad La Paz allí donde vayáis, como hubiera hecho ella. Habladle a la gente de Jesús como seguro ella hacía orgullosa. Que su entrega a Dios, su confianza y su Paz en los momentos difíciles sean vuestro ejemplo cuando las cosas se compliquen.

P.D: (actualización 31Mayo1545) ya estoy en Medjugorje y adivinad cómo se llama la parroquia en la que se aparece la Virgen… Santiago Apostol. Y yo ayer pensando en el como primer Cristiano al que se le apareció la Virgen. Qué cosas ¿verdad?

SÓLO CAMBIANDO Y HACIENDO LO QUE NOS CUESTA SEREMOS PERSONAS NUEVAS.

Adoración al Santísimo.

Son las ocho y media de la tarde, la Iglesia está en Penumbras y el incienso flota en el aire. La música, densa, te acaricia y reconforta, entrelazada con palabras que suenan como si te las dijeran al oído, sólo a ti. Los hermanos estamos arrodillados con los ojos cerrados o fijos en un punto. En el Altar hay un SOL, está la Luz del mundo, el pan de Vida, CRISTO VIVO. Él está aquí, con nosotros, disfrutando también de este momento de amistad e intimidad.

Si  alguna vez habéis estado en una Adoración seguramente os habréis sentido genial, relajados, en paz. Si todo ha ido muy bien hasta puede que os hayáis sentido cerca de Dios Vivo, presente en la custodia. Esa música, esas palabras, parece que salen de la nada, que flotan en el ambiente para hacerlo único. A mi me encanta cuando el relato se presenta como si saliera de boca del mismo Jesús, sus palabras, directas a tu corazón. Y la música… en mi opinión lo más importante, una vez ha empezado, no debe dejar de sonar nunca (Aunque hay gente que piensa que si, esta es mi opinión). La música te mece, te arrulla, te calma, te anima … en cada momento de la adoración se necesita una música concreta. Como cuando sales de copas con tus amigos, la música que quieres escuchar al principio mientras tomas la primera, no tiene nada que ver con la que te apetece escuchar cuando llevas un par, o con la música que te pones en el coche para volver a casa.

¿Porqué os cuento todo esto? Como he dicho antes, las palabras y la música parece que flotan en el aire, que salen de una fuente más allá. Pero amigos, siento decepcionaros, somos gente de carne y hueso las que leemos esos textos y le damos al play en el reproductor (o tocamos los instrumentos y cantamos). Además, el que sea un trabajo para glorificar a Dios no lo hace mágicamente fácil.

Algo que me cuesta mucho.

Este lunes me tocó preparar una adoración en mi parroquia. Algunos pensaréis que es una suerte, pero cuando empecé a darme cuenta de que me tocaría y que no tendría ayuda, me pareció todo lo contrario. Me asusté, no me veía capaz, me conozco y se lo nerviosa que me pongo cuando tengo que hacer cosas delante de mucha gente, cuando mucha gente está pendiente de mi ¡Sé cuánto ME CUESTA!. Tuve la tentación de escurrir el bulto, de decirle al párroco que se encargara otro, y poder así asistir a ese momento santo desde la tranquilidad del banco, al fin y al cabo no era mi obligación.

Pero en ese momento me di cuenta de algo ¿porqué por mis limitaciones, por mis miedos, por mi vergüenza, me niego a mi misma la inmensa suerte de poder preparar un ENCUENTRO CON DIOS para mis hermanos? Así que decidí tirarme a la piscina, superar esas tonterías que hacen que algo tan simple ME CUESTE tanto. Me propuse tomarlo como parte de la preparación de la peregrinación a Medjugorje. Ofrecí el esfuerzo por los frutos que el viaje pueda dar y porque todo vaya lo mas sobre ruedas posible (que el patas se meta lo mínimo, porque se que algo se meterá como siempre hace).

Empecé a buscar música, pero todas las canciones eran preciosas, no podía elegir. Pensé que seleccionado el texto éste me llevaría a las canciones. Así que seguí por el texto, pero no era capaz de visualizarme leyéndolo (por mi vergüenza y mis miedos) y no podía decidir cuál sería el más adecuado para la ocasión.  Le di muchísimas vueltas, para finalmente decidirme por la primera recomendación que me había hecho el párroco: una Adoración Eucarística de Juan Pablo II. Tenía una reflexión sobre la oración de Jesús en el Getsemaní que me llegó al corazón. Eso estaba haciendo yo, deseando que el cáliz pasara de mí, pero aceptándolo para gloria de Dios, el bien de las almas de la parroquia y por mi Santificación, justo como hizo Jesús (puf!). Finalmente, lo que mas ME CUESTA, las peticiones. Se supone que tienen que salir del corazón, el coger tres peticiones prefabricadas y leerlas de carrerilla no enriquece mucho una adoración. Las escribí una vez, y otra, y otra, y otra…. y otra, no me gustaba ninguna para leerlas delante de la parroquia (una vez más mi inseguridad me bloqueaba).

Llegó el Lunes. Había trabajado mucho en la preparación y había rezado mucho para ser capaz de llevar a mis hermanos a esa intimidad con Dios que tanto me gusta experimentar a mi. Pero no me sentía nada segura, aún así estaba decidida, confiaba en Dios. Y se obró el milagro. A medio día me llamó una conocida que suele preparar muchas adoraciones y me dijo que venía a ayudar. Me dijo que traía un texto. Cuando nos reunimos en la parroquia leí el texto. Era precioso, de Santa Teresa de Calcuta, sobre la Eucaristía como regalo de Amor. Y sin pensarlo dos veces, sabiendo que Dios estaba ayudándonos para hacer ese momento único reescribí las peticiones.

Finalmente fue todo como la seda, el texto elegido por ella encajó perfectamente entre las canciones, y las canciones elegidas por mi quedaron perfectas con el texto elegido. Las peticiones también fueron muy especiales, tanto que hasta tuvimos una en eslovaco. Por si alguno lo ha pensado, no, es que el Espíritu Santo me mandara el don de lenguas, tenemos un diácono de Eslovaquia pasando un mes en la parroquia y se le ocurrió esta idea tan genial. Así que efectivamente, fue una adoración especial, un momento único. MISIÓN CUMPLIDA gracias a DIOS.

AMA AL QUE TE CUESTA AMAR.

Porque amar al que nos lo pone fácil ¿Qué mérito tiene? más recompensa dará en el Cielo el haber amado al que te lo puso más difícil. Este ejemplo, puesto por el mismo Jesús, es sólo un ejemplo más de mi propuesta de hoy. Hacer cosas que TE CUESTAN pero que pueden beneficiar a tu  entorno, y además esforzarte mucho por hacerlas bien, te hará sentirte una persona diferente, nueva, mejor. No es palabrería. Lo digo por experiencia porque así me sentía yo el lunes después de la adoración, cuando decidí que escribiría sobre esto.

Cuando te des cuenta de que algo que debes hacer, por el bien de tu entorno o para Gloria de Dios, TE CUESTA (a todos nos pasa con algo):

  • Confía, porque Él «no elige a los capacitados, si no que capacita a los elegidos»
  • Se valiente, porque el cielo está lleno de valientes y el infierno de cobardes.
  • Pide ayuda, porque para eso Dios nos ha hecho hermanos.

Pero porqué esperar a que nos llegue una propuesta inesperada una vez al año. Te propongo yo algo ahora. Identifica tú esas cosas que TE CUESTA hacer por los demás, por Dios (llamar a alguien que sabes  le hará ilusión, Sonreir al que te cae más gordo en el trabajo, ir a misa algún día entre semana, rezar por alguien que lo necesita…), seguramente habrá varias. Elige una y durante un tiempo hazla periódicamente, esfuérzate, nota como cada vez te cuesta menos, pídele ayuda a Dios y algún hermano si fuera necesario.

Verás como esto da sus frutos, en ti y en los que te rodean. Porque no es otra cosa que seguir su ejemplo, cumplir el mensaje de Jesús, hacerle feliz, SÉ SU DISCÍPULO. Y con tu ejemplo llevarás su mensaje por todo el mundo.

Sé DISCÍPULO MISIONERO.

Y EN LA PRÓXIMA ADORACIÓN NOTARÁS CLARAMENTE CÓMO TE SONRÍE Y CÓMO TE DA LAS GRACIAS. SÍ, A TI.

DIOS NOS HABLA EN EL DÍA A DÍA.

LA CONFIMRACIÓN DE LA LLAMADA

Una tarde de adoración diferente.

Era una tarde de junio en Valencia, muy calurosa. Estábamos 70 mujeres en una sala adorando a Jesús Sacramentado. Cerca del Santísimo había una cajita con 70 papeles. En esos papeles había escritos 70 nombres, el nombre de alguien que va a acompañarnos durante todo el año, con quien vamos a estar en contacto, alguien que está deseando conocernos mejor y que le conozcamos mejor (en algunos casos desde cero).
Nombres de personas santas  y varias advocaciones de la Santísima Vírgen dispuestos a ayudarnos a rezar, incluso a darnos buen un motivo para ello a las que nos cuesta a veces encontrarlo.

Comienza la elección.

Tras la adoración sacan la cajita y comienzan los santos a elegirnos. Una de las primeras en elegir, cuando todavía quedaban muchos papeles pegó un grito: «¡Otra vez la Purísima!», le tocó la misma advocación que el año pasado, la patrona de su pueblo, a la que le tiene muchísima devoción. La cajita siguió circulando.

La chica que tenía al lado me había comentado que nos veía muy entregadas a la mayoría de nosotras, que le daba envidia. Según afirmaba, su acercamiento a Dios estaba yendo muy lento porque, como a mucha gente hoy en día, le costaba creer en los curas (imperfectos por ser de naturaleza humana) y por ende en la institución Eclesiástica en su conjunto. En esto le tocó su turno, metió la mano en la caja y sacó su papel, lo lee «San Juan María Vianney, Santo Cura de Ars. Ora por los sacerdotes y las vocaciones». En ese momento sólo me salió reírme, parecía una broma del destino, una DIOSIDAD la llamarían algunos. Al Día Siguiente me enteré de algo muy especial. La tarde de la elección se celebraba el día de una Beata muy peculiar, Catalina Jarrige (1754-1836). En este artículo la definen como entusiasta, traviesa, bromista y santa. Básicamente se dedicaba a salvar curas durante la revolución francesa con métodos poco ortodoxos. En ese momento entendí porque me hizo tanta gracia el día anterior la elección del Santo Cura de Ars, enseguida me di cuenta que esta beata,  aún no pudiendo estar en la cajita de los Santos,  había tenido algo que ver en elección del cura de Ars. Lo había hecho a su modo, de forma traviesa y bromista.

Espero de corazón amiga que disfrutes este año junto al cura de Ars. Se que aprenderás mucho de él y que conocerás un poco mejor a todos esos corazones humanos entregados a Dios, a todos esos Santos imperfectos (me gusta llamarlos así), trabajadores de la viña del señor y pescadores de hombres. Y conociéndolos mejor, espero que llegues a amar la labor que hacen. Aunque a veces se equivoquen, incluso algunos actúen mal, hay miles de ellos con vocación de santidad, entregados al prójimo y a los necesitados. Los sacerdotes dejan sus vidas para ser de Dios y así traernos en cada Eucaristía a Cristo Vivo, en cada confesión la Misericordia Divina, en definitiva, en cada Sacramento son el canal por el que fluye la Gracia de Dios.

La Chica que estaba a mi otro lado (yo cogí el papel entre medias, pero lo contaré a continuación) también sacó un papel especial. La eligió el Padre Pio. Las que estábamos alrededor exclamamos casi al unísono «¡oh, que suerte!», pero ella se quedó muy pensativa… «no se quién es». No pregunté una a una, pero creo que este chica tenía que ser de las pocas en la sala, si no la única, que no sabía quién es ese Santo.

Mi llamada se confirma.

Mi decisión de ir a Medjugorje se había confirmado unas semanas antes, cuando me dijeron que quedaban plazas y saqué el billete de avión (hito fundamental en la confirmación). Aún así, teniendo ya billete, había un motivo que me estaba haciendo dudar. Estas dudas no se las he llegado a contar a nadie, no me dio tiempo ya que llevaban en mi cabeza sólo un par de días, pero los que me conocéis os podes llegar a hacer una idea del motivo.

Y llegó el momento de ser elegida por un santo. Os tengo que confesar que esperaba un Santo muy normalito, de esos casi desconocidos. Había estado rezando para que el Espíritu Santo interviniera en ese momento, y había llegado a la conclusión de que al ser yo tan imperfecta, cualquier Santo por muy sencillo que fuera, iba a poder enseñarme las Grandezas de estar cerca Dios y las Bondades de luchar por vivir en Santidad. Así que saqué el papel de mi santo, lo leo y me quedo boquiabierta:

Así que no había ya lugar a dudas, María me necesita, soy importante para Ella (aunque esto no tiene mucho mérito, todos y cada uno de nosotros lo somos). Quiere que vaya a Medjugorje, a escuchar y conocer mejor su plan y poder así cantarlo a los cuatro vientos (si, cantarlo, no me he equivocado).

Dios nos habla en los acontecimientos cotidianos, en el día a día, pero hay que abrir el corazón a sus palabras.

Este bien podría ser el título de la entrada de hoy, pero prefiero que sea la conclusión. Prefiero dejarlo para aquellos que hayan tenido la paciencia de llegar hasta aquí, como una pequeña recompensa.

Ultimamente he hablado con varias personas sobre cómo Dios nos habla, sobre cómo se escucha su voz. Y creo que esto que me ha pasado a mi es un ejemplo muy claro. No debemos esperar que nos pasen cosas extraordinarias como tener visiones o escuchar voces en nuestra cabeza. Si no que debemos mirar los acontecimientos cotidianos, hasta el mas rutinario y sencillo, desde los ojos de Jesús. Teniendo a Dios en el corazón como Jesús lo tenía en cada momento. Con esta mirada podremos ver esos acontecimientos que nos hablan de Dios, de su voluntad, de su Amor y de su Misericordia.

Pero en el mundo en que vivimos no es tarea fácil tener a Dios en el corazón, hay mucho ruido de ambiente, hay muchas «distracciones». La escucha De Dios, para que tenga efecto, debe ser una escucha activa. No sirve tumbarse y esperar que nos hable, ya que así nos engulliría el entorno mundano. Dios espera que busquemos sus palabras desde la acción y la oración, quiere que nosotros le hablemos a Él, con constancia y confianza.

Para todo esto, conocerlo mejor, Amarlo,  tenerlo en nuestro corazón y así escuchar su voz, Dios nos ha dejado tres regalos inigualables, al alcance de cualquiera.

  • El primer regalo es su Hijo, Jesus vivo en el Santísimo Sacramento del altar. Efectivamente al alcance de cualquiera que se plante delante de un Sagrario. Ni que decir tiene que la Eucaristía es su Gran Milagro, durante el cual se hace más presente que nunca.
  • En segundo lugar, ha dejado el Espíritu Santo entre nosotros, para que nos de, en todo momento, luz y fuerza. Cualquiera que desee conocer a Dios, debe conocerle a él.
  • Y por último, no por ello menos importante, Dios nos ha dejado a su Madre. María es el mejor ejemplo de cómo se debe escuchar y meditar la Palabra. Toda la vida lo hizo, desde que el ángel le habló de su virginal Concepcion, hasta las últimas palabras de Jesús ya resucitado.

Señor, dame un Corazón lleno de Amor a través del cual pueda escuchar tu voz.

Jesús Vivo, ayúdame con tu ejemplo vivo y tus Palabras escritas en los Evangelios a acercarme cada día más a Dios.

Espíritu Santo, dame capacidad para entender la Voluntad De Dios y Fuerza para cumplirla.

Santa Madre, quiero hablar con el Padre como tú lo hacías. María, enséñame a Orar, a confiar en Él y dejar que se haga su Voluntad en mi vida, sin quejas y sin peros, como se hizo en la tuya convirtiéndote así en Reina del Cielo.

EL CAMINO NO ES CORTO NI SENCILLO

Buenas noches Amigos en Cristo,

Echada en mi cama decido empezar este blog. No se muy bien a quien llegará o qué efecto tendrá, si os aburrirá u os entretendrá, si os será indiferente o en cambio os emocionará.

No hay en mi ninguna intención especial, ningún ansia por convertirme en Blogger de moda ni mover masas. Tampoco pretendo que mis escritos den la vuelta al mundo 70 veces. Lo único que quiero es poder transmitir las inmensas ganas que tengo de andar el camino que se me ha puesto delante.

El camino no es corto ni sencillo,

pero debemos saber que la felicidad no existe sólo al llegar a la meta, si no que durante la dulce espera de la llegada se puede ser igual de feliz. Sabiendo lo que nos espera al final del camino y conociendo por el camino más detalles del premio, el camino también se hace más llevadero. Y ciertamente, lo que hace más llevadero el largo y arduo camino es la buena compañía, búscala, nunca la rechaces, cuídala cuando la tengas y agradécela. Se tú también buena compañía para las personas que te acomapñan.

Espero que aceptes acompañarme en este camino hacia Jesús pasando por Medjugorje. No te arrepentirás, prometo ser buena compañía.

QUERIDO PADRE

QUERIDO PADRE desde la distancia te hablo.

Querido padre, Desde la distancia del tiempo, desde la distancia del pecado, desde la distancia de la duda, desde la distancia del dolor, desde la distancia de la desesperación.

Porque se que me escuchas, que me esperas, que me perdonas, que aclaras mis dudas, que me consuelas, que me calmas.

Entonces, toda esa distancia se convierte en cercanía, en un Abrazo de Amor.

Ese abrazo me hace sentir querida, tan querida que me hiere el corazón por haber dudado, por haberme encerrado en mi propio dolor y desesperación, por haberte fallado.

PERDÓNAME PAPI.

 

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