No quiero que termine este día sin hacerte un invitación muy especial.
Hoy, día siguiente a la festividad del Corazón de Jesús, una semana después de celebrar la solemnidad del Corpus Christi, celebramos la fiesta del Inmaculado corazón de María. Me asombra no haber sido consciente hasta el día de hoy de este regalo. El Sagrado Corazón de Jesús, el mismo Cuerpo de Cristo, no existiría si no fuera por el Inmaculado Corazón de María, y viceversa. El hecho de que sus dos fiestas se celebren juntas es para mí la mejor catequesis que la Iglesia nos puede ofrecer.
Aunque es una devoción que se remonta al siglo XVII, la misma Madre de Dios desde Fátima, a través de un humilde niña que no tenía porqué saber nada sobre esta Verdad, animó a todo el mundo a consagrarse a su Inmaculado Corazón.
Hoy me gustaría ser el eco de esa invitación.
Hace hoy un año mi vida daba un giro muy especial. No voy a decir de 180 grados (pero casi). Aunque ya tenía a Jesús muy cerca de mi corazón, tal día como hoy hace un año andaba por el camino de EMAUS y fui capaz de ver su rostro, de sentir cómo ÉL actúa, de verle bendiciendo el pan, partiéndolo y repartiéndolo. El camino no terminó ese fin de semana, un año después tengo la gran gracia de entender que ese pan que se parte y se reparte es ÉL, pero también debo ser yo. Sigo en el camino, aunque ahora yo no voy camino de EMAUS, si no que voy donde ÉL me mande. ID POR TODO EL MUNDO Y PROCLAMAD EL EVANGELIO A TODA CRIATURA (MC 16, 15)
Esto pasó hace un año, pues hace 6 mese (8 Diciembre) me consagré a ELLA, me subí al carro de la mejor compañera que puedes encontrar para este camino. No tengas duda de que en esta aventura hacia el cielo:
Si alguien puede aconsejarte, es ELLA. Supo cómo afrontar este camino desde el principio, desde su niñez consagrada a Dios, su juventud coronada por el SÍ sin condiciones, y su vida de Madre colmada de virtudes.
Si alguien puede animarte, es ELLA. Madre amorosa, cariñosa, tierna, servicial… nadie mejor que ELLA para darnos una palmadita en la espalda cuando nos sentimos desfallecer. Sobre todo y ante todo, porque SIEMPRE ESTÁ. (Te dedico esta canción, dale al LINK)
Si alguien puede consolarte, es ELLA. No en vano sufrió tanto, Dios permite que todo pase por algo, y el sufrimiento de su Madre lo permitió precisamente para convertirla en lo que ahora es para toda la humanidad sufriente, el camino más fácil, más corto, más seguro y más perfecto hacia ÉL ( San Luis Grignon de Monfort, Tratado de la Verdadera Devoción n.152).
Como dice la oración de consagración a María de Santa Teresa de Calcuta: “Inmaculado Corazón de María, llévame en tu purísimo Corazón, para que pueda agradar a Jesús a través de ti, en ti y contigo”.
Desde mi consagración a Jesús por María (La conté en un post anterior que puedes ver aquí) no he pasado ni un día sin sentirme acompañada por ellos. Os aseguro que mi corazón se encuentra más abierto a la Gracia de Dios, y da frutos que jamás hubiera imaginado. Si es cierto que todo no es Gracia, que mis acciones van mucho más encaminadas a agradar a Dios desde entonces, pero lo que antes costaba, ya no cuesta.
Tras mi consagración no he recibido ninguna Revelación especial o iluminación Divina, pero noto que mi vida arde toda con un fuego que antes no ardía, noto el abrazo de su corazón de Madre, un Corazón que no puede estar llevándome hacia otro sitio que no sea hacia el Sagrado Corazón de su hijo.
ELLA AVANZÓ SIN DUDAR TRAS LA PALABRA DE SU HIJO, TRAS LA PALABRA DE DIOS, FUE LA PRIMERA APOSTOL, DEJA QUE AHORA SE TU GUÍA.
A TRAVÉS DE ELLA VINO LA SEMILLA DE DIOS AL MUNDO, A TRAVÉS DE ELLA DIOS QUIERE AHORA PLANTAR SU SEMILLA EN TU CORAZÓN.
POR ESO QUIERO INVITARTE A QUE NO DEJES PASAR NI UN DÍA MÁS SIN RECURRIR A ELLA, SIN CONSAGRAR TU CORAZÓN, TU FAMILIA, TU HOGAR, A SU INMACULADO CORAZÓN QUE FUE Y SIGUE SIENDO HOGAR DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS.

María tuvo una manera muy especial de afrontar los «problemas». En los pasajes que el Evangelio nos habla de María casi todo son «problemas». Un Ángel le comunica que se va a quedar en estado sin estar casada (Lc 1, 26-38), embarazada de nueve meses tiene que viajar semanas en un burro (Lc 2, 5), se pone de parto y no tienen un techo (Lc 2, 7 ), le anuncian que va a sufrir un inmenso dolor (Lc 2, 35), al poco de nacer Jesús tiene que emigrar a Egipto (Mt 2, 13), pierde a su hijo en una peregrinación (Lc 2, 41-51) en una boda familiar se acaba el vino (Juan 2, 1-11), vive la Pasión, serena, al pie de la Cruz (Jn 19, 25). ELLA afronta todo esto de una forma singular, confiando de Dios.
A ti, que te sientes identificado con esta dificultad a la hora de afrontar los problemas, todos o alguno en concreto, te animo a contemplar los pasajes anteriores a la luz de esta frase «maría no se rayaba», aprende de su actitud. Entendida esta Verdad, te animo a usarlo como jaculatoria y a pensar en María cada vez que los «problemas» te superen y te hagan perder la paz. Y si esto no es suficiente, te dejo una oración muy sencilla a María Auxiliadora, ya que casualmente hoy es su día (24 de mayo)
María fue la depositaria de todas las Virtudes con las que Dios ha soñado alguna vez y como dice San Luis Grignion de Monfort en su Tratado de la Verdadera Devoción (n. 206), tiene la capacidad de revestirnos de ellas si ve en nosotros un verdadero deseo de acercarnos a su Hijo y si practicamos una Verdadera Devoción.
Por un lado están las virtudes evangélicas de María, que corresponden en gran medida con las Bienaventuranzas (Mateo 5, 3-12).


Sapiencial tiene que ver con la Sabiduría, la de Dios. Hace referencia a un conjunto de Libros del antiguo testamento: JOB, PROVERBIOS, ECLESIASTÉS, SABIDURÍA y ECLESIÁSTICO (los poéticos también los califican algunos como sapienciales, pero son más conocidos: SALMOS Y CANTAR DE LOS CANTARES). Se diferencian de los históricos, por no narrar la historia del Pueblo, y de los proféticos, porque no reflejan palabras de Dios que salen por la boca de los hombres (profetas). Sí son Palabras inspiradas por Dios, por supuesto, pero que brotan del corazón de los autores, corazones llenos de sabiduría y de Amor de Dios, vamos, como puede ser el tuyo y el mío si nos lo proponemos.
Este compañero se hace especialmente presente al final de la Pascua, dentro de unos Días. Con una fiesta muy especial la Iglesia vuelve a recordarnos cada año que Dios nos Ama hasta el extremo, que vive con nosotros, vive en nosotros. En el retiro me lo han presentado como compañero de viaje, sobre una moto. Él va a los mandos (si yo le dejo, que va a ser que sí). Pero dejarle no es suficiente. Es capital que yo, de copiloto, me adapte a sus movimientos (mociones espirituales). Porque ¿sabéis qué pasa cuando un copiloto no acompaña adecuadamente los movimientos de la moto? Pues que se estrella.
En medio del mundo tendemos a desordenar nuestros afectos y volvernos esclavos de las cosas y las personas, como le pasó a Sansón con Dalila, el más fuerte, fue atado por haberse apegado demasiado a una mujer. (Jueces 16). Para que no nos pase eso, acabar atados a este mundo, hay que parar, ordenar y replantar el huerto de nuestro corazón (cada planta que crece allí tiene que ser para dar frutos de Reino, y no del mundo). Hay que arreglar la vaya y poner un buen guarda. Esto nos lo explica Jesús en Lucas 11, 24-26: De nada sirve arreglar y ordenar nuestra casa si, cuando vuelve el espíritu malo que ya echamos, las puertas están sin guardar o la vaya rota. El guarda no es otro que Jesús, y la cancela la Sabiduría de Dios que brota de su Palabra y guardamos en nuestro corazón. Prepara un sitio bueno y seguro donde guardar el Amor, así nadie te lo quitará, y cuando te toque echar mano de Él durante la batalla, lo encontrarás y vencerás.
Jesús nos enseñó durante su vida a cómo vivir y dar fruto, amando a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo. La clase principal de este curso de Amor la dio desde LA CRUZ. Clavado en aquella tarima, Jesús nos impartió una catequesis de Amor que se constituyó en el camino para afrontar cualquier CRUZ o sufrimiento que la vida nos ponga. Sus palabras fueron las siguientes:
2. Te aseguro que hoy estarás conmigo en el Paraíso. (Lucas 23, 43) Ante al arrepentimiento de corazón del Buen Ladrón Jesús le promete el paraíso. Esta es la primera vez que Jesús, en su predicación, promete el Cielo a alguien. Dimas reconoce a Jesús crucificado a su lado y reconoce su propia culpa por lo que ha hecho, se arrepiente. ¡Qué gran ejemplo de cómo, viviendo la misma cruz, un ladrón la transforma en vida eterna mientras el otro ladrón la convierte en condena! no es la naturaleza ni el tamaño de la cruz lo que marca su resultado, si no la forma cómo la vivas. Como el Buen Ladrón hizo, cuando te sientas clavado a una cruz, reconoce y contempla a nuestro Dios en la suya. VIVE EL SUFRIMIENTO CONTEMPLANDO A CRISTO.
3. Mujer, ahí tienes a tu hijo… ahí tienes a tu Madre. (Juan 19, 26-27) Jesús, desde la Cruz, nos entrega a su Madre a la vez que nos entrega a nosotros a Ella como hijos. La Cruz sin maría es pura crueldad, en cambio, con María a los pies se convierte en un ejercicio de fecundidad, nacemos a la maternidad de María en el orden de la Gracia. Desde aquel momento, María se convierte en el camino mas corto, mas seguro y mas rápido para llegar a Dios, es madre de Dios y madre nuestra ¿Qué madre no intercedería entre sus hijos?¿qué hijo le negaría algo a su Madre? Pidámosle que haga nuestras cruces fecundas, que esté a nuestros pies. Pero sobre todo, y ante todo, mirémosla y aprendamos de cómo vivió ella la Cruz de Dios, su Hijo. VIVE EL SUFRIMIENTO CON MARÍA.
profetizan su sufrimiento, SALMO 69. Su mensaje va mucho más allá de su sed física. Hay cruces que llegan con cosas que recibimos, pero hay otras cruces provocadas por cosas que nos faltan, sed de Amor, sed de Justicia, sed de poder… en definitiva, sed de cosas terrenales. Y ¿qué sed tenía Jesús en la Cruz? Tenía sed de almas a las que Amar desde la Cruz y llevar con el Padre, TENÍA SED DE TI. Así vivió Jesús su Cruz, centrándose en la sed espiritual y no en la sed física. La sed de cosas de este mundo nunca es saciada, si nos centramos en ella nuestras cruces se harán cada vez mayores. Cuando afrontes una cruz hazlo uniendo tu sed a la sed de Cristo, sed de eternidad, sed de llegar al Amor del Padre y llevar cuantas más almas mejor, de esta forma tu cruz será fecunda y llevadera. VIVE EL SUFRIMIENTO CON SED DE AMOR INAGOTABLE, AMOR A DIOS Y AL PROJIMO.
esa era la voluntad del Padre y así lo cumplió el Hijo. El camino a Dios quedaba trazado, la nueva alianza sellada por los brazos extendidos de Jesús entre cielo y tierra, el que reinaba en este mundo queda vencido y comienza un nuevo Reino. la Cruz se convirtió en camino de Vida Eterna para muchos. Todo un Dios vino al mundo y murió por nuestros pecados. Nuestro sufrimiento unido al de Él sigue sellando esta alianza, nuestro sufrimiento unido al de Cristo genera Vida y no muerte. Cuando sufras nunca olvides que, unida a la de Jesús, toda cruz tiene una misión en el plan de Dios que debe ser consumada, ¡ánimo! VIVE EL SUFRIMIENTO SABIENDO QUE SIEMPRE TIENE UN SENTIDO.
7. Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu (Lucas 23, 46). Y llega el momento final, las últimas palabras. Vuelve a ser un Salmo, SALMO 30 , como no podía ser de otra forma Jesús muere rezando. ¿Qué nos enseña aquí? Jesús nos da la gran clave de toda esta clase de amor, LA CONFIANZA. Cristo es capaz de soportar todo el sufrimiento porque confía plenamente en el Padre. El Salmo 30 sigue diciendo «SED FUERTES Y VALIENTES DE CORAZÓN LOS QUE ESPERÁIS EN EL SEÑOR». 
Me causa infinita alegría que estés en el camino de Dios buscando respuestas. Aunque a veces tarden en llegar te aseguro que llegan, sobre todo si rezas y te esfuerzas por transitar sus caminos, aunque a veces sean duros y no termines de entender porqué discurren por ahí.
compartir contigo mi reflexión, esperando que te ayude en la búsqueda de tu respuesta. Como es una reflexión poco sencilla me alargaré un poco, seguramente usaré dos post para exponértela.

Aún a pesar de nuestra respuesta, el Amor de Dios sigue intacto, y su voluntad de que seamos felices también. Nos ha prometido que esa felicidad llega para el que le es fiel. En Apocalipsis 21,4 dice: «Y enjugará toda lágrima de sus ojos, y ya no habrá muerte, ni duelo, ni llanto ni dolor», y también habla del «Paraíso recreado» en Apocalipsis 22, donde nos sigue prometiendo el árbol de la vida, aquel que desde el paraíso venimos anhelando, pero que no tendremos hasta que sepamos respetarlo y apreciarlo.


